SECRETOS ENTRE TEJAS

"...Pertenecía a una azotea que cabalgaba a horcajadas de un viejo caserón con siglos de historia entre pecho y espalda. Sus miles de achaques necesitaban constantes cuidados y atenciones. No seguía modas, reticente a vestirse con la sofisticada tecnología que nos atrapaba. Tantas veces le propusimos instalar un ascensor, tantas veces se negó, alegando goteras, vigas podridas, pilares partidos en su maltrecho cuerpo. Por respeto, sus habitantes acatamos sin chistar caprichos de viejo, atajando exclusivamente sus dolencias de quirófano. Sus reparos a modernizarse, criticados en el ayer, son ahora entendibles: no se trataba de pesadeces propias de la edad, el Viejo Cascarrabias protegía su depauperada escalera, centro neurálgico de su existencia. En sus descansillos, los vecinos retábamos al tiempo. Tomándole su medida, montábamos casuales charlas, largas, sin especial contenido, que crispaban nervios a relojes y cronómetros. La energía que se generaba en esos peldaños y pasillos le había mantenido erguido durante décadas, con sus constantes vitales trabajando a todo gas.

Subidita a su chepa, pegando la oreja, escuchaba el latir del mundo. Su cima era mi reino. Generación tras generación fuimos habitando aquella mágica azotea. Incrustados entre tejas guardaba secretos de mis padres y de los padres de mis padres que en los días de aire, el viento me soplaba. Los amigos venían tanto a trabajarla como a disfrutarla. Quien asomaba su curiosidad a mi diminuto planeta, caía desplomado. Joven, viejo, español, extranjero, con plata o sin ella, sucumbían. Saboreándola a corazón abierto, cuando descubrí a Sofía.... "


La Magia de la Otra Cara del Mundo_ Susana Monís


© 2023 by Name of Site. Proudly created with Wix.com

  • Facebook Social Icon