• Susana Monís

Un Aterrizaje Sin Frenos...

Actualizado: abr 18

Ayer fue un día complicado, analizándolo ahora, quizás no peor que otros. Lo hizo especialmente axfisiante las semanas y meses pasados que habían saturado mis depósitos de elementos tóxicos y, cuando un nuevo marrón buscó hueco, mi cuerpo se reveló y no le permitió acomodarse. Pero los problemas son cabezotas y, aunque tú lo intentes evitar, buscan rendijas y se cuelan. Y éste, no sólo lo consiguió, sino que agitó a los demás, provocando choques e unos con otros, y, en el roce, se fueron haciendo tan grandes que du propio peso abrió compuertas, y a toda lo acumulado lo vomité fuera. La reacción fue tan bestia que no dio tiempo a que el cerebro la masterizara y que amigos y familia se apartaran y evitaran pringarse con unos vertidos que conforme salían me descarnaron por dentro. El dolor fue tan intenso que lloré y patee hasta, exhausta, quedar dormida.


Esta mañana la cabeza dolía del trajín de la noche, y el espejo me devolvía unos ojos pequeños, de párpados hinchados, pero respiraba tranquilidad... No se si el aire frío del norte se había llevado todas las nubes, incluso la contaminación, pero, por primera vez en largo tiempo, sentí la luz de mi Madrid bonita y ganas de impregnarme de ella. Eso si, mi cuerpo seguía dolorido, advirtiéndome, que la próxima vez, no almacenara los elementos nocivos, sino que, conforme arribaran los botara.



42 vistas

© 2023 by Name of Site. Proudly created with Wix.com

  • Facebook Social Icon